En Conversación con Daniela Bozza, Julio 2018

Conversamos sobre uñas, diseño, moda y mucho más con 
nuestra clienta frecuente, amiga y talentosísima 
diseñadora, DANIELA BOZZA

La Bozza tiene algo inquietante, motivante, energizante. Un estilo inconfundible y un gusto exquisito que la hacen admirada y adorada por todos quienes la conocemos. Queremos tenerla cerca, escucharla, ¡abrazarla!. Es una amiga antigua y frecuente del Mano a Mano. Nos parecía la persona ideal para comenzar la serie de entrevistas a mujeres excepcionales en sus áreas que nos frecuentan, proyecto que hace tiempo teníamos en el tintero.

¿Cuál es el recuerdo de manicure más antiguo que tienes ?

La verdad es que no tengo ningún recuerdo de pintarme las uñas. Por ejemplo, veo a mi sobrina que tiene 14 años y se pinta las uñas con su mamá. Yo no tengo recuerdos así. Más bien recuerdo pintándome las uñas con las amigas, ya de grande. O a la rápida para un evento, o haciéndome la manicure con mi sobrina. Siempre he visto hacerme las manos como un regaloneo. En mi poco tiempo libre, cualquier cosa que tome más de una hora, es mucho tiempo. Siempre ha sido así, pero yo no lo había concientizado, porque cada vez que me juntaba con mi hermana, con mis amigas, salían ideas como: “Limpiémonos la cara, hagámonos las uñitas”, como una escusa para estar juntas.

¿Cómo te hace sentir el ver tus uñas?

Siento juventud..¡te juro!, siento alegría por haberme dado el tiempo de hacerme las uñas, por ejemplo, porque más que estético, lo veo como un mimo. Tu sabes que yo tengo problemas con mis manos, ¡trabajo con ellas!. Hago durezas con facilidad, se me junta el polvo de las telas entre medio de las uñas, entonces realmente tengo que cuidarme las manos. Habrá gente por ejemplo, que tiene que hacerse los pies siempre, bueno, así mismo yo me tengo que hacer las manos siempre. Porque entre medio, hago una serie de otras cosas: atiendo la tienda, voy a muchos eventos. Antes lo hacía más por la urgencia de eventos, ahora lo hago más porque los años no pasan en vano.  Ahora lo considero como parte de mi estilo. ¡La gente me pregunta!. Es como cuando no me pinto la boca roja. “No te pintaste las uñas..no te pintaste la boca roja”. Ya forma parte de mi. Sobre todo desde que la gente sabe muy bien que vengo al Mano a Mano.

¿Antes de venir al Mano a Mano, te hacías diseños, algún tipo de Nail Art?. Hablemos por ejemplo del clásico negro sobre negro.

No, jamás! Aquí cumplieron mi sueño!

Pero cómo se te ocurre. Pienso en ese clásico negro sobre negro, porque tiene una particularidad que es muy de telas: hablamos del mismo color con dos texturas distintas. Me hace mucho sentido contigo por eso. Cómo se te ocurre algo así?

Pienso que lo que pienso para las uñas tiene mucho que ver con lo que estoy haciendo textilmente. Por ejemplo aparece en mi cabeza un color muy determinado.  Creo que tiene que ver con mis gustos, con mis tendencias personales. En mi nacen tendencias que tienen que ver conmigo. Hay momento en lo que amo el dorado, hay momentos en que me carga en general. A veces me gusta el dorado opaco, hay momentos en que me gusta el dorado con textura, todo depende de lo que estoy trabajando en el momento.

Te lo digo porque me llama la atención que cuando escoges diseño, siempre se trata de mezcla de texturas, no de formas. Generalmente se trata del mismo color con distintas texturas

Si, porque en el fondo yo soy bastante clásica, nunca me han gustado las flores, por ejemplo. Muy poquitas veces, casi nunca, he usado en mis diseños floreados o estampados, y si lo incorporo, lo hago como un detalle, entonces tiene que ver también con lo clásico que es mi trabajo.

¿Cuál es tu color clásico, que siempre te gusta y te queda bien en toda circunstancia?

Tengo tres esmaltes maravillosos en mi casa, de secado rápido que uso en esos momentos de emergencia. Un dorado, un rojo y un gris hermoso. No me sé las marcas, pero me los compré en Estado Unidos.

Cuéntanos cuál momento en tu carrera lo ves como un punto de inflexión para convertirte en la diseñadora que eres hoy?

Yo creo que tengo varios puntos. No me siento como diseñadora consolidada aún, pero pienso que este último tiempo me he dado más cuenta que he logrado una marca que es conocida por sí sola. Creo que cuando me invitaron al Santiago Fashion Week,  fui invitada por Maximiliano, quién fue muy importante para mi, y me apoyó mucho, fue un momento de inflexión en mi carrera.  Esa fue la primera vez que hice una colección. Antes  diseñaba lo que me iba saliendo. Es cierto que tenía una paleta de colores que funcionaba estéticamente, pero ese fue el momento en que hice una colección como tal, y me considero diseñadora desde ese año, noviembre de 2014 y desde  ahí siento que hubo un cambio, en mi trabajo y en mí.

Luego vino Los Angeles Fashion Week en Octubre de 2016. Eso fue una gran sorpresa para mi, siempre lo digo. Como si algo superior a mi me llamara y surgió todo esto y yo solo lo atendí y fui. Y ahora voy a una gira a Miami y Los Angeles, y me voy a presentar nuevamente en el Fashion Week por un concurso que gané en Pro Chile.

Pienso que algo ocurrió entre el 2017 y el 2018 que hizo todo crecer. Voy a hacer clases en la Universidad Andrés Bello, voy a ser profesora de moldaje en la carrera de Diseño de Vestuario en el Campus Creativo. Ahora además estoy grabando lo que seria la primera película en la que trabajo de manera seria, haciéndome cargo del área de diseño de vestuario, entonces siento que han pasado varias cosas, que pueden ser consecuencia de un montón de trabajo, pero también siento que todas las cosas en mi vida han pasado de forma tal que me han hecho a mi estar preparada para esos momentos.  Ahora me invitaron a ser parte de una exposición fotográfica de solo mujeres, pienso que en otro momento de mi vida no lo hubiese aceptado, entonces creo que yo también me siento preparada para todo los cambios y desafíos que pueden venir ahora. Siento que las cosas las veo de manera tan natural, asociadas a mi trabajo. Tiene que ver con una madurez nueva.

Opiniones sobre moda y estilo?

Yo pienso que la moda no existe. Yo creo en el estilo. Tienes que usar cosas que te representen y esto  tiene que ser consistente. No puede ser que seas una en las fotos de instagram y luego la gente te vea en la calle y no entienda nada.

Pienso que hay mucha gente que no le importa lo que se pone, y es bueno y válido. En esta nueva manera, más empática en la que estamos tratando de comunicarnos las mujeres, es súper importante destacar eso. Es como cuando la gente opina que las mujeres dejan de ser empoderadas porque se dedidan a los hijos o tienen un marido que las mantiene, y con el estlo es súper parecido.

¿Qué te inspira?

Depende!. Yo soy todo lo contrario de quiénes declaran que en los momentos tristes les viene inspiración. Yo soy  horrorosamente optimista, entonces me vienes flash de alegría y ahí me pasan cosas, puedo estar haciendo cualquier cosa.

Pero a mí lo que me inspira es ver imágenes, por ejemplo veo una linda foto, un lindo hotel, 
¡dos hombros caminando por la calle!, uno amarillo y uno verde, y me parecen bonitos, porque también hago 
como en ese cuento de Cortazar, donde se abstrae de todo y dice: hoy veo orejas, y a veces me pasa, 
y me pongo a solo ver zapatos, por ejemplo. 
Y aquí soy la prueba empírica de que uno puede ver 
lo que quiere ver. Y no lo planeo.  
A veces me siento a ver imágenes, y me encanta 
interpretar eso. 
A mi me inspiran más los momentos que las cosas 
particulares.

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