Hace más de tres años, Tenderini 171 abrió sus puertas para acogernos. Llenamos de colores las opacas murallas, e iluminamos, como si tuvieramos luz natural, el espacio con nuestras ideas: pupitres, madera, murallas de colores, música, experiencias en el mundo, viajes, Santiago, Santiago y Santiago.

Creíamos que nos merecíamos un lugar lindo y acogedor en el centro de Santiago.

No nos equivocamos, y hoy, después de tres años, nos dieron ganas de escribir. Queremos ir relatando nuestros días, nuestras ideas, lo que vemos, lo que queremos, lo que soñamos.

Vamos a ver qué resulta.